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El Día En Que Coronel Dijo Basta: No Más Termoeléctricas

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La Leyenda del Salto del Lajas

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La Batalla del Cerro Gavilán

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Coronel... La Historia Sobre la Arena y el Carbón

Coronel... La Historia Sobre la Arena y el Carbón. Producción patrocinada por la Casa Ciudadana Coronel

jueves, 5 de febrero de 2009

Tucapel - Martirio en Tarpellanca


Con el alto grado de Mariscal, Alcazar emprendería una infortunada operación para batir al temible Benavides. En ella encontraría heroica muerte en el Combate de Tarpellanca (26.IX.1820), en lo que hoy conocemos como Puente Perales, uno de los pasos del río Laja, en el camino a Yumbel.

El plan para capturar a Vicente Benavides, ideado en 1819 por el Intendente de Concepción, General Ramón Freire, era sencillo. El atacaría al montonero por el camino de la costa, mientras que el entonces Coronel Alcázar avanzaría desde Los Angeles hacia el sur del Biobío, atravesando éste frente a Nacimiento.

Después del desastre de Pangal, el Mariscal Alcázar se encontraba en una situación bastante crítica. La guarnición de Los Angeles, con su población civil, estaba aislada y había sufrido ya cuatro asedios de la indiada manejada por Benavides.

En estas circunstancias recibió Alcázar una falsa orden para que abandonara Los Angeles y cruzara el Laja por el vado de Tarpellanca, para unirse a las tropas de Concepción en las proximidades de Yumbel. Engañado o no, el Mariscal Del Alcázar se impuso la obligación humanitaria de salvar a la población angelina, particularmente a las mujeres y niños. Si éstos permanecían en la villa, sin protección armada, serían horrorosamente sacrificados. En consecuencia, organizó una columna con carretas, animales y el total de los moradores, que marchó hacia el Laja escoltada por las fuerzas del veterano militar (a la sazón ya tenía 67 años).

Dejó la villa el 25. IX. 1820 al frente del Batallón de Cazadores de Coquimbo, 45 artilleros, 100 a 200 indígenas amigos y cerca de un millar de paisanos.

Alcázar llegó al vado de Tarpellanca con su columna de fugitivos al amanecer del 26 de septiembre. El río Laja formaba en esa época, frente al paso, una isla que lo dividía en dos brazos. Cuando la población angelina se encontraba en la citada isleta y parte de las tropas en la ribera opuesta, emergieron por todas partes una cantidad impresionante de fuerzas realistas, soldados e indígenas, que alzaban sus armas en señal anticipada de victoria...

De inmediato Del Alcázar hizo rodear a la población civil por las pocas carretas y cuanto artefacto se encontró a mano, mientras que las tropas que habían cruzado el río regresaron a la isla arenosa para reforzar la defensa. El único que no se plegó al improvisado baluarte fue el Teniente Coronel Isaac Thompson, Comandante del Coquimbo. Según declararía después, había pretendido ir en busca de ayuda a Concepción.

Fue en estos aciagos instantes cuando el casi septuagenario Mariscal Del Alcázar mostró la fibra de su temple, dando órdenes desde la silla de su caballo y recorriendo los lugares donde se refugiaban las mujeres, niños y enfermos, les animaba y les aseguraba que les salvaría la vida.

13 horas (32, dice Mariano Torrente) resistió los impetuosos asaltos del enemigo, especialmente de las hordas del cacique Mañil, azuzadas por Benavides.

Tampoco tenían mejor resultado los ataques de los montoneros del comandante Juan Manuel Pico. Los patriotas, bajo las voces de mando del mariscal Pedro Andrés Alcázar, disparaban con excelente puntería y corrían de un lado a otro para tapar huecos o rechazar a los más audaces que lograban pisar la isla.

Agotadas las municiones, los defensores de Tarpellanca se mostraron dispuestos a pelear con cuchillos, bayonetas y a culatazos. Fue el momento en que Benavides y Pico enviaron un parlamentario a proponer una capitulación honrosa, asegurando la vida y libertad de los pobladores. Los oficiales serían hechos prisioneros y la tropa seria distribuida en las guerrillas realistas.

Si Alcázar hubiese estado sólo al frente de sus soldados, habría continuado batallando o se habría abierto paso como lo hiciera en Rancagua. Mas las mujeres, niños, ancianos y enfermos debían tener una oportunidad de salir con vida, evitando una feroz masacre. Alcázar creyó en la bandera de paz. Jamás se imaginó o no quiso creer en un absurdo martirologio.

La heroica jornada de Tarpellanca (26. IX. 1820) había terminado, luego de la firma de capitulación, efectuada a las 2 A.M. del día 27, pero con los primeros rayos del sol, se desencadenaría la tragedia.

Vicente Benavides soltó a las fieras de Mañil, que se lanzaron sobre los pobladores con crueldad. En tanto, el comandante Gaspar Ruiz, jefe político del partido de La Laja y los 17 oficiales, habían sido separados de la tropa y conducidos en dirección a Yumbel.

El 28 de septiembre los prisioneros recibieron orden de continuar la marcha, luego de pernoctar en San Cristóbal. Cerca de Yumbel, los oficiales habían sido encerrados en un rancho, donde fueron ultimados a sable, lanza y balazos. Entretanto, Alcázar y el comandante Ruiz fueron lanceados y destrozados sus cuerpos. Se cree que el cacique Catrileo fue el que primero lanceó al veterano soldado tucapelino.

Esta fue la página más negra de la llamada Guerra a Muerte, de la cual -al decir de Francisco A. Encina- hasta "los propios indios tuvieron vergüenza de cantar victoria".

Con este terrible capítulo, culminó la vida de una de los personajes más gloriosos del Ejército chileno y de la Provincia de Biobío.

Negrete - Escudo de Armas de Negrete


Escudo español dividido en cuarteles.

1º y 4º cuartel: sobre campo de gules dos torres de plata, simbolizando la noble sangre del Araucano y Español derramada en la Guerra de Arauco, junto a los Fuerte Españoles.

2º cuartel: sobre campo de plata un águila de sable que simboliza la altivez se mira y fiereza de sus habitantes.

3º cuartel: sobre campo de azur gavilla de oro que simboliza los carácteres Agrícolas de la comuna.

El escudo va timbrado por una corona en fuerte de oro de ocho torres de las cuales cuatro van a la vista.

Negrete - Escudo de Armas de Negrete


Escudo español dividido en cuarteles.

1º y 4º cuartel: sobre campo de gules dos torres de plata, simbolizando la noble sangre del Araucano y Español derramada en la Guerra de Arauco, junto a los Fuerte Españoles.

2º cuartel: sobre campo de plata un águila de sable que simboliza la altivez se mira y fiereza de sus habitantes.

3º cuartel: sobre campo de azur gavilla de oro que simboliza los carácteres Agrícolas de la comuna.

El escudo va timbrado por una corona en fuerte de oro de ocho torres de las cuales cuatro van a la vista.

Negrete - Atractivos de Negrete


RIOS: Los ríos que rodean la comuna tienen gran atractivo. Son apacibles, limpios e invitan al descanso, además de ser aptos para la pesca deportiva.

Entre estos atractivos destaca el paraje y remanso que brinda el río Bureo en el sector denominado Balneario Miraflores y la laguna natural que forma, a los pies del cerro Marimán, en el río Biobío.

En todos estos ríos es posible la navegación en botes, incluso el turista puede disfrutar del servicio de boteros para surcar las cristalinas aguas de los ríos que cruzan por esta comuna.

CERRO MARIMÁN: Está ubicado al costado norponiente del pueblo de Negrete. En su cima y en su base habría existido un fuerte español durante la conquista, domina lo que se llama el vado de Negrete. Su existencia es origen de fabulosas leyendas y cuentos.

SECTOR COIGÜE: Como todas las estaciones de trenes aún conserva la muestra de su esplendoroso pasado. La estación, el puente ferroviario sobre el Biobío y la vía bajo nivel son parte de los lugares dignos de visitar. Además, el puente carretero ofrece una gran vista del río Biobío.

Negrete - Atractivos de Negrete


RIOS: Los ríos que rodean la comuna tienen gran atractivo. Son apacibles, limpios e invitan al descanso, además de ser aptos para la pesca deportiva.

Entre estos atractivos destaca el paraje y remanso que brinda el río Bureo en el sector denominado Balneario Miraflores y la laguna natural que forma, a los pies del cerro Marimán, en el río Biobío.

En todos estos ríos es posible la navegación en botes, incluso el turista puede disfrutar del servicio de boteros para surcar las cristalinas aguas de los ríos que cruzan por esta comuna.

CERRO MARIMÁN: Está ubicado al costado norponiente del pueblo de Negrete. En su cima y en su base habría existido un fuerte español durante la conquista, domina lo que se llama el vado de Negrete. Su existencia es origen de fabulosas leyendas y cuentos.

SECTOR COIGÜE: Como todas las estaciones de trenes aún conserva la muestra de su esplendoroso pasado. La estación, el puente ferroviario sobre el Biobío y la vía bajo nivel son parte de los lugares dignos de visitar. Además, el puente carretero ofrece una gran vista del río Biobío.

Negrete - Negrete, con alma campesina


Si su ánimo es ir al encuentro del tradicional campo chileno, Negrete le depara acogedores lugares. La comuna tiene zonas dedicadas al descanso. No son bien dotadas como los balnearios más importantes de la provincia, pero la tranquilidad es su principal capital.

Tómese un gran descanso. Refrésquese y pasee en bote con su hermosa vista sobre el río Biobío. Tierras fértiles que hacen brotar largas extensiones de cultivos y frutales conforman el paisaje habitual.

Esta es una hermosa localidad dedicada a las actividades ligadas a la tierra. Su generoso suelo brinda tomates, repollos, arvejas, lechugas. También se acoge al recién llegado con sus cazuelas, pebres y pan amasado.

La comuna tiene su origen en el remoto 1551, año en que una expedición española, buscando la manera de cruzar el límite natural que le imponía el río Biobío, descubre el vado de Negrete, más o menos en el mismo lugar donde ahora está la localidad.

Ubicada a 35 kms al sur de Los Angeles, se accede a Negrete por la Ruta de la Madera. En sus 176.5 kms2 se asientan 8.347 personas. El 53% de su población vive repartida en el área rural.
La principal actividad económica de la comuna es la agricultura de la remolacha, leguminosas, cereales pero por eso no menos importante es la actividad ganadera y lechera.

Negrete - Negrete, con alma campesina


Si su ánimo es ir al encuentro del tradicional campo chileno, Negrete le depara acogedores lugares. La comuna tiene zonas dedicadas al descanso. No son bien dotadas como los balnearios más importantes de la provincia, pero la tranquilidad es su principal capital.

Tómese un gran descanso. Refrésquese y pasee en bote con su hermosa vista sobre el río Biobío. Tierras fértiles que hacen brotar largas extensiones de cultivos y frutales conforman el paisaje habitual.

Esta es una hermosa localidad dedicada a las actividades ligadas a la tierra. Su generoso suelo brinda tomates, repollos, arvejas, lechugas. También se acoge al recién llegado con sus cazuelas, pebres y pan amasado.

La comuna tiene su origen en el remoto 1551, año en que una expedición española, buscando la manera de cruzar el límite natural que le imponía el río Biobío, descubre el vado de Negrete, más o menos en el mismo lugar donde ahora está la localidad.

Ubicada a 35 kms al sur de Los Angeles, se accede a Negrete por la Ruta de la Madera. En sus 176.5 kms2 se asientan 8.347 personas. El 53% de su población vive repartida en el área rural.
La principal actividad económica de la comuna es la agricultura de la remolacha, leguminosas, cereales pero por eso no menos importante es la actividad ganadera y lechera.